“Celebro que la huelga general en la que participé haya servido para algo. Quizá no me comprendan los revolucionarios de salón, o de bar, que apuestan siempre por el maximalismo. Muchos de ellos ni siquiera pensaron en ir a la huelga. La maldad de los sindicalistas y de los políticos no merecía perder una jornada de salario o asumir una pelea con el jefe. ¿Para qué combatir, si ya nos desahogamos con una buena indignación privada?”
Luis García Montero (Granada, 4 de diciembre de 1958) es una de las principales figuras de la actual poesía española.
El importante acuerdo social logrado por el Gobierno y los sindicatos merece que nos atrevamos a barajar la insatisfacción con la alegría. Como me dedico a escribir poemas, tarea que supone un metódico ejercicio de conciencia sobre la queja y los deseos, no me da miedo asumir el sentimiento de la contradicción. Lee el resto de esta entrada
